Pero lo que llegó a mediados de agosto fue un nuevo descubrimiento, pero pongámonos un poco en situación.
Si bien es cierto que soy el presidente supremo del residencial, lo que vendría a ser el Sauron de los presidentes, tengo como fieles "compañeros" a los Nazguls de los presidentes. Bueno, esto sería en términos de El Señor de los Anillos, en términos de Juego de Tronos yo sería la Mano del Rey como ya comenté tiempo atrás, y luego estarían mis consejeros.
Voy simplemente a comentar los consejeros de los que más apoyo recibo para no extendernos mucho, pero sin ellos no sería esto de ser Mano del Rey igual de divertido.
El Consejero de la Moneda sería el presidente que responde a las iniciales R.B. no voy a entrar en excesivos detalles para no desvelar su identidad. Pero su principal función es, entre otras, la de aportar cierta cordura al grupo.
Tenemos también la Consejera de los Rumores, A.S. Este apodo por suerte o por desgracia no se lo hemos puesto nosotros. Es el San Benito que le han encasquetado los administradores, aunque ella misma admite que desde su atalaya divisa gran parte de lo que se cuece en el residencial.
Durante el mes de Agosto tuve que dejar unas llaves del cuarto del depurador a la citada Consejera de los Rumores. Dicha consejera había descubierto poco antes este blog, y de manera acertada, cuando me devolvió las llaves, me dio la semilla de lo que ha acabado siendo esta entrada.
Lo que habéis visto arriba es un Snack muy común en zonas de Sudamérica, y como mi relación con los plátanos siempre ha sido de amor/odio pensé que sería buena idea intentar reproducir la receta.
Compré un plátano macho que son mucho más duros (aconsejado por la Consejera de los Rumores) y un plátano normal de Canarias que fue mi intento de apuesta segura.
No voy a extenderme mucho más, ya que vale más una imagen que mil palabras. . . Simplemente diré que la receta normal dice que hay que freirlos en aceite, y que yo, para dar un toque más sano, intenté utilizar el regalo de navidad que me trajeron los Reyes Magos.
Error 1: fue imposible pelar el plátano macho. Acabó gran parte en la basura. |
Error 2: Intenté laminar los plátanos con la mandolina creé un pastiche platanil. |
Los que corté con el cuchillo e hice al microondas, a los 30 segundos tenían el núcleo carbonizado. |
Los trozos que puse a freir. . . |
. . . acabaron morenitos y lo peor, aparte de su sabor. . . |
Era que desteñían de manera insana. |
Creo que mi cara lo dice todo, No hagáis esto en casa. |
Caducado hace casi dos años, no he ido en mi vida más bien al baño como después del fin de semana del flan que me pegué a finales del Verano del 2015.